Conocer el pole dance ha sido un acierto en mi vida y en mi desarrollo personal.
Si bien navegué en el desconocimiento de este deporte, cuando comencé a entrenar con Roma y al mismo tiempo a conocer ampliamente a otras mujeres que con gran profesionalismo, dedicación y por sobre todo amor comprendí que el pole es un mundo de delicadeza y fortaleza, de competencia y solidaridad, pero por sobre todo de gran complicidad y acompañamiento; el pole es auto reconocimiento y es interacción con el medio, desde lo más sutil de un lindo truco, hasta el desarrollo de la fuerza y exigencia física y mental.
Este mundo me invitó a conocer el sin fin de formas del aerialismo, de la creación y de la dedicación en donde cada día, con cada esfuerzo y cada truco sólo enriqueció mi vida de forma integral: Salud física, salud mental y en la interacción social. “La Roma”(Romina), constantemente dedica toda su creatividad, tiempo y dedicación a cada uno de sus alumnos, potenciando constantemente lo mejor de cada uno, brindándonos las herramientas necesarias para tener la seguridad y convicción de mejorar con cada entrenamiento, con cada plan de lo que nos gustaría hacer y con cada truco que queremos replicar.